INTRODUCCION
La actividad de las empresas familiares viene generando en la sociedad un considerable impacto económico y con su actividad, contribuyen a la creación de cadenas de valor para productos y servicios que representan la mayor parte de la demanda en el mercado. Sin embargo, son difíciles los retos a los que estas sociedades tienen que hacer frente para asegurar su permanencia y competitividad dentro del panorama económico nacional e internacional.

Las consideraciones que se toman en cuenta a la hora de desarrollar una estrategia para una Empresa Familiar difieren de aquellas de un negocio que no es familiar. Combinar las demandas del mercado con los valores de propietarios a quienes los une un lazo emocional, genera un mejor desempeño comercial.

Los resultados de las estadísticas internacionales sobre la existencia de las Empresas Familiares muestran cifras bastante significativas (Álvarez, R. y Crespi, G; 2001. En Cuadernos de economía. volumen38 n.115 Santiago diciembre 2001. ISSN 0717-6821 versión on-line.):

•  Generan empleo para 100 millones de personas a nivel mundial.
•  Constituyen el 60% sobre el total de empresas del planeta.
•  El 25% de las 100 primeras empresas del mundo son familiares.
•  En Latinoamérica constituyen casi el 90% de todas las compañías.

Sólo el 40% de estas Empresas Familiares alcanza la segunda generación y el 15% llega a la tercera. El resto, o cierran o son vendidas, en muchas ocasiones, por problemas de la familia o la falta de competitividad.

Las Empresas Familiares conjugan en su estructura de propiedad personas (individuos) con intereses y objetivos independientes siendo por ello la empresa el lugar en que se hacen compatibles los comportamientos corporativos de dichos individuos con sus propios intereses. Importante es el hecho, de que dichos individuos son consientes, que en la empresa se encuentran para conformar un equipo que les permitirá la supervivencia eventualmente en la competencia con otros equipos (De la Fuente; Blanco; Castrillo; De Quevedo; 2003) . Cuando en la EF se aglomeran individuos aportantes de recursos con intereses diversos, hace que por definición la EF sea un lugar de encuentro en que el objetivo común será la maximización de la creación de valor. La creación de valor y su maximización permitirá que los miembros participantes de la EF realicen sus intereses y logren sus objetivos individuales diversos.

Esto le da a la EF la característica del compromiso y de la unidad. Se dice que los miembros participantes de las EF son comprometidos y unidos y que aquello constituye una ventaja de las EF sobre las Empresas no Familiares. (Gallo; Cappuyns, 2004) .

En la EF se van constituyendo lazos; lazos contractuales que regulan la participación de los miembros en la EF (Teoría de la Agencia en Gallo et al, 2004) y que a su vez van intensificando los lazos de la familia. Una característica importante ligada a los mencionados lazos contractuales es que estos son flexibles a lo largo del tiempo. Las organizaciones son dinámicas y van cambiando en su estructura. El tiempo trae a través de la sucesión nuevos miembros a la EF y hace que la concentración de la propiedad se vaya diluyendo (Disminución de la concentración) (De la Fuente; Blanco; Castrillo; De Quevedo; 2003) . Esto hace que las decisiones y su carácter vayan cambiando a la nueva estructura de la organización de acuerdo a las características de sus miembros, aquellos a cargo de la dirección y gestión de la EF y aquellos que no participan activamente en la EF. Esto, desde el punto de vista propietario la EF, ha ido evolucionando de una empresa en que la unidad y las confianzas se construyen alrededor y en base a la confianza que los miembros tienen en su fundador a una empresa que estructura su propiedad cada vez más parecida a la de una empresa no familiar abierta o sociedades con capital disperso.

Esto, desde el punto de vista propietario la EF, ha ido evolucionando de una empresa en que la unidad y las confianzas se construyen alrededor y en base a la confianza que los miembros tienen en su fundador a una empresa que estructura su propiedad cada vez más parecida a la de una empresa no familiar abierta o sociedades con capital disperso. (De la Fuente; Blanco; Castrillo; De Quevedo; 2003)

PhD. Enrique Vergara Schmitt
Subdirector
Centro de Estudio e Investigación
Empresas Familiares